Las autonomías sin libertad están condenadas al fracaso
Es preciso que los poderes Legislativo y Ejecutivo, sin tapujos ni conveniencias político-partidistas, ingresen en el diálogo constructivo para que los procesos autonómicos se lleven a cabo en marcos de libertad, tan sólo con las limitaciones que establecen las normas y sin adoptar "medidas provisionales de conveniencia".